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¡Ya tengo un pedazo de barba!

Artículo de @HollanRamz1

Mi barba de niño

Ilustración:@cherrygrafica

Cuando era un pequeño de 8 o 9 años, tuve que disfrazarme de vaquero para una obra de teatro del colegio. Pensaba que solo un disfraz era suficiente, pero todos sabemos que un vaquero de 90 centímetros de altura no inspira mucho respeto: solo abrazos y pellizcos en las mejillas. Así que una tía muy creativa tomó el corcho de una botella, lo calentó en la estufa y luego, cual brochazo inspirado, me dibujó en la cara la barba más oscura, robusta y tupida que había visto en mi corta década.

La barba es mi fiel compañera desde entonces. Debo rasurarme y arreglarla seguido para que se vea bien. A veces es caprichosa, requiere una pequeña inversión de dinero y paciencia, pero durante varios años no supe cómo llevarla, ni siquiera mi papá me lo enseñó. Así que en un timeline de mi vida les contaré qué hacer y qué evitar con la barba.

 

14 años

Un minúsculo bozo tomaba lugar sobre mi labio. Créanme, no es nada atractivo ni cómodo, mucho menos masculino. Llegó justo a esta edad, cuando uno quiere ser grande y evidentemente no lo es. Si la barba que te sale es esta, mejor rasúrate, y no pienses en volver al corcho quemado.

15 años

Al bozo súmale unas patillas largas. La adolescencia venía con fuerza y yo quería conquistar, pero un corte de barba al estilo Simón Bolívar no sería muy efectivo y hoy en día, aún no lo es.

16 años

La chiva, chivera, chiverita o mandarín, llegó para acompañarme un par de años. Lo más cercano a sentirse adulto era tener una barba moderada en el mentón. ¡Que el mundo se tenga que ya tengo un pedazo de barba!

17 años

Luego me di cuenta de que la barba no me crecía completa. En las mejillas y el cuello tenía zonas donde no nacía, así que una decisión madura, a pesar de mi corta edad, fue rasurarme todos los días. No iba a llevar una barba que me hacía ver como el ajedrezado de un balón de futbol, con parches negros y blancos por toda la esférica.

18 años

El crecimiento de la barba es natural, y rasurarse continuamente hace que el vello engruese y complete las zonas donde no había. La verdad es que era un poco incomodo, picaba y sentía que todo el mundo miraba, hasta mi tía quería emparejarme algunas zonas con el corcho ese. ¡Tía no!

Cómo usar la barba

Fuente:Ace Armstrong

19 años

Como todo es cuestión de modas, ahora solo usaba el bigote. Un aire intelectual venía a mí y me sentía corredor de bolsa de los noventas, así que lo importante era que no se viera revolcado y que no quedara con sopa luego de almorzar.

20-21 años

ya había visto ciertos trucos, por ejemplo, la barba de tres días se veía mejor que no tenerla, y la de cuatro días ya se veía muy desarreglada. Así que encontré un equilibrio, me arreglaba la barba pero no todos los días.

22 años

Vuelve la piquiña. Darle forma a la barba continuamente tiene sus desventajas, deja la piel más sensible e irritable. Preferí también dejarme la barba en el cuello. Puras apariencias, para que no supieran de mi dolor.

23 años

Puedo tener la barba como yo quiera. Uno se cree el rey, y un rey tiene su barba real, y para lucir una barba real debe combinarse con buena ropa. Me percaté de que las bufandas o las camisas de cuello eran un poco molestas con la barba, se enredaban o hacía un ligero ruido, y también podían irritarme el cuello, así que decidí que el vello facial sería el que me protegería del frío.

24 años

Hubo un tiempo de experimentación. Dejé crecer mi barba por cuatro o cinco meses. Me sentía bíblico, aunque en el trabajo no se lo tomaron muy bien, es que llega un punto en donde cómo se lleva la barba ya no lo decide uno solo. Volví a la barba de tres días, pero me llevé el recuerdo de ver que algunos vellos de mi barba eran monos o rojizos, ahora nadie me quita lo de latin lover.

Después de una década de pintarme una barba con un corcho quemado, y otra de ver el día a día de cómo mi cara se fue llenando de vellos, solo me queda decir que entre gustos no hay disgustos, pero lo mejor es sentirse bien por dentro para verse bien por fuera.

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